06 Abr

Los miembros de la comunidad china fueron los primeros discriminados por el nuevo coronavirus

Por Celeste Gómez Wagner

Actualizado 6 de abril, 2020 en 12:09 pm

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:

  • Hubo casos de discriminación en varios países dado que la ciudad de Wuhan, en China, fue el primer foco de la nueva enfermedad;
  • En el país se compartieron más de 1 millón de tuits sobre este tema y una de las etiquetas más repetidas apuntó a las personas de esa nacionalidad;
  • El INADI advirtió sobre “microracismos” en memes que refirieron a la comunidad asiática como “portadora natural” del virus. Muchos de ellos usaron el humor.

La Argentina reconoce y garantiza por ley el derecho a la migración como algo esencial e inalienable de cada persona. Sin embargo, la pandemia provocada por el nuevo coronavirus motivó situaciones de discriminación hacia personas migrantes, ya que la enfermedad se fue transmitiendo de un país a otro a través del turismo.

“Al comienzo, en la medida en que la pandemia tenía lugar en China, el miedo y el rechazo podían dirigirse hacia sus “representantes” locales (a nuestros ojos todas las personas ‘orientales’, chinas o no). Luego, el virus se ‘desterritorializó’ y fueron afectados países centrales. Las clases altas y medias altas devinieron el vector de contagio”, diferenció la especialista en migraciones e investigadora del Conicet Ana Paula Penchaszadeh consultada por Chequeado.

Como la COVID-19 empezó en Wuhan, China, las comunidades de esa nacionalidad en todo el mundo fueron las primeras en ser discriminadas. En Francia, el diario Le Courier Picard publicó titulares como “Alerte jaune” (Alerta amarilla) y “Le péril jaune?” (¿Peligro amarillo?); y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se refirió al coronavirus como un “virus chino”. A raíz de esto, miembros de la comunidad afectada lanzaron en las redes sociales una campaña con el lema “No soy un virus”. Desde las Naciones Unidas se llamó a detener la discriminación contra las personas con descendencia asiática.

En la Argentina pasó algo similar. Según la herramienta de monitoreo Trendsmap, que se usa para medir las interacciones en Twitter, se compartieron más de 1 millón de tuits sobre el tema, entre el 3 de marzo (cuando se informó el primer caso confirmado en el país) y el 2 de abril. Dentro de los primeros diez hashtags más usados se registró “#viruschino”.

El tuit más respondido se refirió a esta última etiqueta. Fue publicado por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI): “No se debe: vincular la enfermedad con lugares u orígenes étnicos; no se trata de un «virus de Wuhan», de un «virus chino» o de un «virus asiático». El nombre oficial de la enfermedad se eligió deliberadamente para evitar la estigmatización”.

La identificación del virus con la comunidad china generó casos como el de una niña en Trelew, Chubut, que quiso compartir su merienda en la escuela, pero sus compañeros la rechazaron porque “tenía Coronavirus” y se iban a contagiar. La publicación de una madre del colegio fue compartida en Facebook casi 4 mil veces y llegó a medios nacionales. Otro caso sucedió en La Plata, Provincia de Buenos Aires, cuando un supermercadista chino terminó a golpes con un proveedor que había bromeado sobre la enfermedad.

El presidente de la Comisión de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentino-China, Emanuel Fernández, dijo a Chequeado que aunque hasta el momento no recibieron denuncias formales de este tipo, “la posición de la Cámara es absolutamente contraria a cualquier situación de discriminación que pudiera plantearse contra los miembros de la comunidad china y de cualquier otra comunidad”. Además agregó que “el virus no distingue nacionalidades” y que ante esta situación “lo más importante es unir los esfuerzos”.

Por otro lado, el tuit más compartido (31 mil retuits y más de 100 mil likes) en el período analizado se refirió a una de las desinformaciones que circulan sobre el coronavirus. El mensaje decía: “Que les costaba a los chinos comer fideos con tuco”, asociando el consumo de sopa de murciélago con la COVID-19; algo sobre lo que no hay evidencia.  Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19”.

Respecto a esto, los observatorios de discriminación en Radio y Televisión e Internet junto al área de Investigación del INADI destacaron en un informe que “el brote del nuevo coronavirus COVID-19 tiene como aliado la desinformación, las noticias falsas, la discriminación y los estereotipos estigmatizantes hacia colectivos y personas históricamente discriminadas”. Por eso alientan a difundir “solo información oficial y ´chequeada´ para no avivar la paranoia social al contagio y no promover ni participar en acciones o mensajes que discriminen”. La OMS también se refirió a la rápida propagación de rumores y contenidos falsos a través de las redes sociales usando el término “infodemia”.

El informe del INADI también advierte la existencia de “microracismos” que se expresan en “memes” (imágenes que expresan una idea o concepto para generar risa) que hacen referencia a la comunidad asiática como si fuera “portadora natural” del virus. Por lo general, este tipo de mensajes apela al humor, pero puede terminar discriminando.

La estigmatización a minorías no es nueva. Entre 2014 y 2017, el tercer tipo de discriminación más recurrente entre las denuncias al INADI fue por “etnia/nacionalidad”. Para Penchaszadeh, estas prácticas “son parte de nuestro entramado urbano desde hace décadas”. La investigadora explicó que “la xenofobia es directamente proporcional a la dificultad que tenemos para entender la complejidad de los problemas y a la falta de soluciones de fondo. Creer que una minoría es responsable de todos los males es avalar una forma primitiva, pero efectiva, de diferir problemas, ocultando su verdadero origen”.

*La Sala de Democracia Digital es una iniciativa de la FGV DAPP para monitorear el debate público en las redes sociales en América Latina. El proyecto se desarrolla en asocio con Chequeado en Argentina, Linterna Verde en Colombia y Ojo Publico en Peru.

La análisis está disponible en el sitio web de Chequeado aquí.