14 Oct

La #RappiFuga: Char y Gerlein pasan por debajo del radar

No hay que pensar el ‘meme’ porque la propia protagonista lo hizo. Esta vez internet llegó tarde

Por Cristina Vélez, Carolina Santana, Esteban Villa-Turek y José Luis Peñarredonda

Actualizado 19 de diciembre, 2019 en 4:05 pm

La fuga de la excongresista Aida Merlano el pasado 1 de octubre, parece un episodio diseñado para redes sociales: una cita odontológica que es en realidad la fachada de un escape; una soga escondida en un cajón; el salto desde un tercer piso con una aparatosa caída, y la huída en una moto de un supuesto domiciliario de Rappi. Drama, acción, humor e innovación. Y, claro, indignación. No hay que imaginarse nada porque todo está grabado en las cámaras de vigilancia. No hay que pensar el ‘meme’ porque la propia protagonista lo hizo. Esta vez internet llegó tarde.

Mientras Juanpis González recreaba la caída de Merlano, aparecían parodias de Rappi –un nuevo ‘Rappi-favor’, la innovación de la ‘Rappi-fuga’– y oíamos la champeta inspirada en su fuga, algunos políticos intentaron capitalizar políticamente el hecho. Otros quisieron pasar de largo. En plena coyuntura electoral, la ‘Rappi-fuga’ se asomó tímidamente en la conversación en Twitter.

Fuente: Twitter / GodColombiano

Entre el 12 de septiembre y el 9 de octubre, la Sala de Democracia Digital de Linterna Verde* registró unos 420.000 tuits sobre el tema. Cerca del 7 por ciento de estos (28.500 tuits) giraron alrededor de los mentores y aliados políticos de Merlano: los Gerlein y los Char. Además, 5.900 tuits mencionan directamente al Partido Conservador, al que aún pertenece Merlano.

Fuentes: Twitter / @CathyJuvinao, Twitter / @gurozu

En septiembre pasado –un par de semanas antes de su fuga– la Corte Suprema de Justicia había condenado a Aida Merlano a 15 años de cárcel por compra de votos. La decisión no sorprendió a quienes conocían su trayectoria (vean este perfil de La Silla Vacía). Merlano empezó su carrera política consiguiéndole votos al político conservador Roberto Gerlein en las calles de Barranquilla, y en 2014 saltó a la Cámara como fórmula de éste. Cuatro años después llegó al Senado con el apoyo del poderoso clan Char.

Quien más intentó capitalizar la fuga en ese contexto político de la Costa Caribe –donde realmente está el músculo electoral de Merlano– fue Nicolás Petro, hijo del dirigente de la Colombia Humana y candidato a la gobernación del Atlántico.

Tuits de Nicolás Petro atacando a la dinastía Char: Fuente: Twitter / @nicolaspetroB (12)

Desde el 14 de septiembre –cuando la Corte Suprema condenó a Merlano– @nicolaspetroB publicó diez tuits sobre el caso (ver Figura 1). Nueve de ellos hablan del vínculo de Merlano con los clanes tradicionales del este departamento, y cinco están directamente dirigidos a los Char, mencionando incluso figuras con nombre propio.

 

Figura 1: Curva de actividad de la cuenta @nicolaspetroB sobre Merlano (Fuente: Sysomos)

A estas alturas del partido, Petro junior tiene la elección perdida, precisamente ante la candidata de los Char, Elsa Noguera. Mientras esta última tiene una intención de voto superior al 70 por ciento, según la medición más reciente, Petro no supera el 15 por ciento. La carrera a la Alcaldía de Barranquilla muestra una panorama similar: Jaime Pumarejo, ‘hijo’ político de Alejandro Char, tiene entre el 63 por ciento y el 70 por ciento de la intención de voto.

Además de Petro, la conversación en Twitter sobre Merlano se movió a través de personas con una aparente filiación política a favor de la Colombia Humana. Las diez cuentas que más tuits publicaron sobre este tema tienen contenido previo de apoyo a Gustavo Petro, e incluso varias de ellas presentan indicios de hacer parte de una operación de influencia artificial: un nombre de usuario alfanumérico, una foto de perfil genérica o tomada de internet, una proporción de retuits por encima del 80 por ciento del total de sus publicaciones, y un promedio diario de más de 100 tuits.

Determinar categóricamente si estas cuentas son ‘bots’ o pertenecen a ‘bodegas’ excede el propósito de este análisis. El punto relevante es que esta acción aparentemente coordinada indica que, desde cuentas afines a la Colombia Humana, hubo un intento decidido por generar una conversación digital que propiciara un hecho político alrededor de la fuga de Aída Merlano y su evidente nexo con los clanes políticos de la Costa Caribe.

Otros candidatos del Atlántico, como Rodney Castro (Gobernación) o Diógenes Rosero (Alcaldía) también se sumaron a ese intento –probablemente de manera independiente y espontánea–. Castro se dedicó a retuitear el cubrimiento de La Silla Caribe sobre el tema, mientras Rosero insistió en los señalamientos a los aliados políticos de Merlano. Pero más allá de eso, la ‘Rappi-fuga’ pasó de largo entre la clase política regional, especialmente entre la que es cercana al clan Char.

Fuente: Twitter / @diogenesalcalde

En el nivel nacional, algunos influenciadores pusieron el foco en el nexo político de Merlano. Como se ve en el ranking de tuits más retuiteados del 1 de octubre, día de la fuga (Figura 2), los usuarios más influyentes que expusieron a Char y Gerlein fueron Pirry y Catherine Juvinao, quien es barranquillera pero ha hecho su carrera en Bogotá.

Figura 2: ‘Top 5’ de tuits más retuiteados sobre la fuga de Aída Merlano el día de la fuga (Fuente: Sysomos)

Aunque la conversación se dio principalmente en Bogotá y Barranquilla (Figura 3), los mensajes más retuiteados no tuvieron mayor amplificación en el Caribe en comparación con otras ciudades. Esto indica que el tema no pareció movilizar el debate entre voces de ese departamento.

Figura 3: Distribución geográfica de la conversación (Fuente: Trendsmap)

La ‘Rappi-fuga’ no es un historia menor. El clan de los Char es el proyecto político regional con mayor proyección nacional, y la condena contra Merlano apunta directamente a la forma como ese grupo ha forjado su poder e influencia. Sin embargo, entre ‘memes’ y parodias, el episodio se convirtió en comida rápida de internet de consumo nacional –como la falsa monja uribista–.

Resulta imposible saber si la conversación ‘offline’ tuvo más fuerza de lo que evidenciamos en Twitter. Igualmente, no se puede descartar que haya algún impacto en la elección local: la indignación también corre por aguas profundas. Por lo pronto, Gerlein y los Char,y los ahijados políticos de estos últimos –Jaime Pumarejo y Elsa Noguera– tienen clara su estrategia: si buscan tuits de ellos con las palabras ‘Aida’ y ‘Merlano’, encontrarán absoluto silencio.

* La Sala de Democracia Digital es un proyecto de la Fundación Getulio Vargas de Brasil en asocio con Linterna Verde con el objetivo de monitorear y analizar conversaciones digitales en la coyuntura electoral.