28 Feb

Activistas conservadores generaron un tercio del debate en Twitter sobre el caso Solsiret Rodríguez

Se formaron hasta dos grupos que emitieron mensajes agresivos y desinformación para descalificar a defensoras de los derechos de las mujeres. Entre los autores y adherentes hubo voceros profamilia y excandidatos al Congreso

Por Carla Díaz

Actualizado 5 de marzo, 2020 en 2:56 pm

Al cumplirse diez días del hallazgo de los restos de Solsiret Rodríguez, un análisis de OjoPúblico identificó que activistas conservadores de distintos ámbitos generaron hasta un tercio de las interacciones sobre el caso en Twitter, incluyendo desinformación y mensajes agresivos hacia la propia víctima y contra los colectivos feministas que reclamaron por este presunto feminicidio. Entre los autores y adherentes a esos mensajes hubo desde excandidatos al Congreso por Solidaridad Nacional hasta voceros de los grupos más activos contra el enfoque de género que niegan la existencia de violencia contra la mujer.

OjoPúblico, como parte de la Sala de Democracia Digital, procesó 51.900 tuits que hicieron mención a Solsiret Rodríguez, desde el 18 al 25 de febrero, recolectados mediante la herramienta Trendsmap, un software de inteligencia social que permite compilar los mensajes de las redes sociales con base en criterios de búsqueda específicamente construidos según el tema a analizar.

El pico del debate sobre el hallazgo de Solsiret Rodríguez se produjo el 18 de febrero a las 10:27 p.m., con una frecuencia de publicaciones de hasta 53 tuits por minuto. Los hashtags más mencionados fueron #Solsiret, #Justiciaparasolsiret, NiUnaMenos y #LeySolsiret, pero también -y en menor medida- #laviolencianotienegenero, #elfeminismomata y #generoescorrupcion. La discusión generó hasta cuatro comunidades, dos de las cuales mostraron posturas conservadoras y agresivas hacia los colectivos feministas a los que pertenecía la víctima.

El resultado del análisis reveló que estos grupos conservadores emitieron los dos tuits más compartidos sobre el caso de Solsiret: un video publicado por el escritor y activista conservador argentino Agustín Laje, conocido por sus libros contra las políticas de género, y un tuit que acusa del crimen a las feministas, emitido por una cuenta anónima denominada Micaela, que se define como: “Blanca heterosexual privilegiada y conservadora que oprime por deporte”. Sin embargo, el alcance de sus interacciones representó solo el 35% de las interacciones en esa red social.

Por el contrario, el 64% de interacciones fueron mensajes de apoyo y solidaridad hacia la familia de Solsiret, críticas hacia el accionar de la Policía Nacional y el Ministerio Público en la búsqueda de las mujeres desaparecidas, y mensajes de defensa hacia el movimiento feminista.

Dos frentes
El análisis indica que las dos comunidades que emitieron mensajes agresivos o desinformacióm alredor del caso tuvieron ejes marcadamente diferenciados. Por un lado estuvo la comunidad local (24.62%), en la cual se concentraron usuarios como la cuenta denominada ‘Antifeministas Perú’, una de las que más tuits ha generado sobre el caso Solsiret; la cuenta del colectivo ‘Con Mis hijos No Te Metas’, que colocó mensajes agresivos como los hashtags #GéneroEsCorrupción y #ElFeminimoMata; y cuentas de voceros conservadores como Jorge de Lama, vicepresidente de la Red Nacional de Abogados por la Defensa de la Familia (Renafam); y Giuliana Calambrogio, exdirectora de la Oficina de Educación del Arzobispado de Lima y vocera del grupo ‘Padres en Acción’.

En este sector también estuvo Javier Pacheco, excandidato del partido Solidaridad Nacional en las últimas elecciones parlamentarias, y otros postulantes de la misma agrupación política, como Alejandro Muñante y Eugenio D’medina Lora, ambos retirados de la contienda en su momento por el Jurado Nacional de Elecciones.

COMUNIDADES. Se formaron 4 grupos en Twitter sobre el caso. Los activistas conservadores estuvieron en el grupo azul y el lila.
Visualización: Análisis en Gephi con la extracción de datos de Trendsmap.

El otro grupo conservador detectado en este análisis (12.28%) se aglutinó alrededor del mensaje en video emitido por el activista de derecha Agustín Laje. Allí, Laje hace afirmaciones subjetivas sobre Andrea Aguirre, asesina confesa de Solsiret, y hasta asegura que es una dirigente feminista debido a que entre sus intereses de Facebook hay fanpages de colectivos de mujeres. A la fecha este video ha sido retuiteado más de 4 mil veces, incluso por personajes notorios del sector conservador y religioso como Alejandro Bermúdez, director del portal de noticias católicas Aciprensa, y Carlos Polo, director en América Latina del Population Research Institute, organización autodenominada ‘provida’.

Ambas comunidades se enfocaron en el presunto vínculo feminista de la asesina de Solsiret Rodríguez con base en las páginas que ella seguía en sus redes sociales.

“Eso es irrelevante”, dijo Angélica Motta, antropóloga e investigadora de la Universidad Peruana Cayetano Heredia en género y sexualidad, consultada para este informe. “El punto es que es una persona, y a través de las acciones de una persona se intenta generar un estigma hacia todo el movimiento”,

Para Motta, los discursos que se han vertido con especial énfasis en las redes sociales sobre el asesinato de Solsiret Rodríguez son estrategias discursivas que apelan a invisibilizar las relaciones de poder en el tema de género. “El patrón sistémico en este tipo de violencia es que se da desde el polo masculino hacia el femenino. Que no es hablar de hombres y mujeres solamente”, dijo. Según la catedrática, cuando se violencia de género, debemos pensar “en relaciones de dominio, en roles”.

Al cierre de este informe, los mensajes agresivos seguían llegando mensajes directos y en los comentarios en las redes de la página de Facebook “Buscamos a Solsiret Rodríguez”, promovida por el entorno de la activista tras su desaparición en agosto del 2016. (NdE: OjoPúblico recibió las capturas de esos mensajes, pero no los publica para evitar contribuir a su propagación).

*La Sala de Democracia Digital es una iniciativa de la FGV DAPP para monitorear el debate público en las redes sociales en América Latina. El proyecto se desarrolla en asocio con Chequeado en Argentina, Linterna Verde en Colombia y Ojo Publico en Peru.

La análisis está disponible en el sitio web de Ojo Público aquí.